Adiós al cineasta Felipe Cazals

Adiós al cineasta Felipe Cazals


Por Staff Lo de Hoy el 18/10/2021 - 05:21

El cine mexicano está de luto después de que se confirmó la muerte del director, guionista y productor Felipe Cazals, reconocido por haber dirigido películas mexicanas como "Canoa" y "Las Poquianchis".

El cineasta mexicano falleció de cáncer de esófago, confirmó Rosa Eugenia Báez, su esposa, quien declaró “estoy sin aliento y sin palabras”.

Con gran tristeza y desconcierto por la noticia, algunos actores e instituciones del gremio, que estuvieron involucrados de alguna manera con el cineasta, han expresado sus condolencias.

La actriz Dolores Heredia fue una de las primeras en reaccionar y comentar su sentir en su cuenta oficial de Twitter:  “Felipe Cazals. Grande, grande, grande. Me quedo con su voz, su mirada, su cine. Respeto siempre...(sic)”.

Puedes leer: VIDEO. The Batman te sorprenderá el 4 de marzo del 2022

También el actor Roberto Sosa, expresó su sentir y le agradeció los momentos que pudieron compartir juntos.

Por su parte, la Academia Mexicana de Cine también externó su pesar ante la partida del cineasta:  “La Academia Mexicana de Cine está de luto por la triste noticia del fallecimiento de Felipe Cazals, miembro emérito de la AMACC y director fundamental en la historia del cine mexicano. Te extrañaremos siempre, querido Felipe”, se lee en la red social.

La actriz Vanessa Bauche expresó también lo afectada que la dejó la noticia de la muerte del director a sus 84 años. “Me cuesta tanto aceptar la partida del querido amigo y Maestro. Lo lamento tanto. Nuestro cine no sería lo que es sin él…”, compartió.

El director de cine Julián Hernández, también recordó el gran legado que dejo su colega. “Ha fallecido Felipe Cazals. Celebremos su larga trayectoria y excelente filmografía entre las que se encuentran obras mayores como Su alteza serenísima (2001), Los motivos de Luz (1985), Bajo la metralla (1983), Las 7 cucas (1981) y El año de la peste (1979)…”, escribió.

Cazals será homenajeado en los Estudios Churubusco el próximo jueves, frente a la estatua del Ariel.

La pasión del cine

En 2009, apenas mes y medio después de ser operado del corazón, Felipe Cazals ya en estaba en Durango para el claquetazo de "Chicogrande", su penúltima película.

"Para los cineastas no hay nada más estimulante que filmar", dijo en esa ocasión, convencido que estar con claqueta era lo suyo.

Puedes leer: "Tengo mucho temor de que estos abusos continúen" Inés Gómez Mont habla sobre la persecución en su contra

Le llamaban ogro por su legendario mal carácter y extrema disciplina. Lo primero podría ser dependiendo del momento, lo otro, normal porque así debe ser un set porque de otra forma se pierde tiempo y esto es dinero.

"Muchos reporteros hacen preguntas como policías, es decir, cuestionan lo mismo mil veces. De ahí surge el mito de ogro, porque a veces quieren que conteste preguntas a mitad del rodaje y no han entendido que filmar es un rito, una ceremonia irrepetible", comentó.

El realizador era alguien que no le gustaba ver sus propias películas. Eso sí, reveía a los clásicos como Wild Weldman, de quien podía pasar horas discutiendo con el también realizador Alberto Isaac y el escritor Paco Ignacio Taibo I.

En sus tiempos de estudiante pensaba en ser médico. Pero en cuanto llegaba a la escuela, se metía a los cines y le comenzó a atraer más el oficio. No había escuela de cine en México, así que se trasladó a Francia. No se tituló porque reprobó el último examen, pero no importó. Regresó y comenzó a trabajar en el medio.

Su primera cinta fue "Emiliano Zapata" con Antonio Aguilar, pero se topó con el dilema de lo que él quería y los deseos del también cantante, chocando constantemente.

"Que Dios la tenga en su mejor potrero", comentaba al recordar el filme.

En 1971 recibió una invitación para trabajar en Hollywood y, tras ocho meses de vivir allá, se dio cuenta que no había ahí nada que le intrigara.

Y comenzó en México el rodaje de su trilogía "El Apando", "Las Poquianchis" y "Canoa", basadas en hechos reales, que lo catapultó al reconocimiento de cineasta crítico de la realidad nacional.

Con "Canoa" tuvo que filmar en un pueblo cercano a San Miguel Canoa, sitio original del linchamiento de 1968 a trabajadores universitarios al ser confundidos como comunistas.

Mientras el religioso, presunto culpable de la masacre, los recibió con una pistola 45, el del otro poblado se conformó con 14 mil pesos: mil entregados a la vista de todos y el resto, en la sacristía.

"Cuando estrenó la película cierto alto clero puso mi nombre y el de la película en todas las iglesias, diciendo que no debía verse jamás", recordaba.

"También recibí anónimos por ocho meses, escritos transversalmente en un hojas, con tinta verde, que anunciaban la muerte de mis dos hijos menores y diciendo cómo iba a terminar yo mis días", narraba.

Ya en los 80's, dirigió por encargo las películas "Burbujas de amor" y "Rigo es amor". Taquilleras, sí, pero sin corresponder a la línea manejada en su carrera.

"No puedo escupir sobre ellas, porque soy un director de cine y puede que a mí me importen cabalmente mis razones para haberlas hecho. Decir que son unas mierdas es un hecho irrevocable. Nadie hacer conscientemente malas películas. Tampoco me puedo justificar y hacerme la víctima, lo único que puede hacer es hablar lo menos posible de ello", dijo en una ocasión.

*IR